Por Nomatedigo – Cultura / Virales
La localidad de Uquía, en la provincia de Jujuy, volvió a ser escenario de una de las tradiciones más llamativas del norte argentino: el desentierro del diablo, un ritual que marca el inicio del Carnaval en la Quebrada de Humahuaca y que cada año convoca a miles de personas entre vecinos y turistas.
Durante la celebración, cientos de participantes disfrazados de diablos descienden desde el Cerro Blanco y recorren el pueblo entre música, baile, talco y espuma, en una fiesta popular que mezcla religiosidad, tradición andina y celebración comunitaria.
Un ritual con siglos de historia
El desentierro del diablo forma parte del Carnaval andino y simboliza la liberación del Pujllay, una figura que representa la alegría, el exceso y el espíritu festivo. La ceremonia combina creencias ancestrales de los pueblos originarios con influencias católicas, y tiene un fuerte sentido de identidad cultural para las comunidades de la región.
En muchos pueblos de la Quebrada, el diablo —representado por un muñeco o símbolo enterrado el año anterior— es desenterrado al comienzo del carnaval y vuelve a ser enterrado al finalizar las celebraciones, marcando el cierre del ciclo festivo.
Una fiesta que atrae visitantes
El pueblo de Uquía, que tiene apenas unos cientos de habitantes, recibe cada año a miles de visitantes que llegan para presenciar la tradicional bajada de los diablos, considerada una de las postales más impactantes del Carnaval jujeño.
La celebración se extiende durante toda la jornada con comparsas, música y actividades populares, convirtiéndose en uno de los eventos culturales más importantes del verano en el norte argentino.