Por Nomatedigo – Política / Economía
El Senado argentino aprobó la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, en lo que representa un paso clave para el proyecto, que ahora deberá ser tratado por la Cámara de Diputados. La iniciativa obtuvo media sanción tras una extensa sesión y un fuerte debate político y social.
El oficialismo sostiene que la reforma busca modernizar el mercado laboral, incentivar la contratación y reducir la informalidad, mientras que sectores sindicales y opositores advierten que podría implicar una pérdida de derechos laborales.
El punto más polémico: las licencias médicas
Uno de los aspectos que generó mayor controversia es el régimen de licencias por enfermedad.
El texto aprobado propone reemplazar el esquema actual —que garantiza el 100% del salario durante un período determinado— por un sistema escalonado que reduce la remuneración durante la licencia.
Según versiones oficiales y fuentes parlamentarias, el proyecto contempla que:
- en algunos casos el trabajador perciba el 75% del salario,
- y en otros, especialmente cuando la licencia se prolonga, podría reducirse hasta el 50%.
La medida generó críticas de sindicatos, especialistas y parte de la oposición, que consideran que podría afectar a trabajadores con enfermedades prolongadas o tratamientos complejos.
El Gobierno evalúa cambios
Ante la polémica, el Gobierno y legisladores aliados comenzaron a analizar posibles modificaciones para evitar que el tema complique la aprobación definitiva en Diputados.
Entre las alternativas que se discuten se encuentra introducir excepciones para enfermedades graves o tratamientos prolongados, lo que permitiría mantener el salario completo en determinadas situaciones.
Un debate que continúa
La reforma laboral forma parte del paquete de medidas económicas impulsadas por el Gobierno y generó manifestaciones y protestas durante su tratamiento legislativo.
El proyecto todavía debe ser debatido en la Cámara de Diputados, donde podrían introducirse cambios antes de su eventual sanción definitiva.