La diputada nacional Lilia Lemoine (La Libertad Avanza) generó una fuerte polémica este martes 4 de febrero de 2026 al realizar declaraciones públicas contra Ian Moche, un joven activista de 12 años conocido por su defensa de los derechos de las personas con autismo, y contra su madre, Marlene Spesso, durante un debate televisivo sobre acceso a redes sociales por parte de menores de edad.
Lemoine puso en duda la condición del niño dentro del espectro autista y cuestionó públicamente la actitud de su madre, afirmando sin pruebas que la pareja estaba “lucrando” con la exposición mediática del joven y sugiriendo que la mujer “no está bien de la cabeza”.
Estas expresiones se difundieron en el marco de un debate sobre la eventual prohibición del acceso a redes sociales a menores de 16 años, una cuestión que había sido discutida también en otros países y retomada en medios argentinos. Pese a que el tema inicial no estaba directamente vinculado con Ian Moche, la diputada hizo referencias personales que generaron rechazo de distintos sectores.
Repudio y respuesta de la familia
En las últimas horas, tanto Ian como su madre salieron a responder a las declaraciones de Lemoine.
El joven, entrevistado en un programa televisivo, calificó los comentarios como “muy feos” y aseguró que, aunque lo habían afectado, no detendrán su trabajo como activista. Por su parte, su madre explicó que Ian cuenta con un Certificado Único de Discapacidad (CUD) otorgado por la Agencia Nacional de Discapacidad en 2020, que acredita su pertenencia al espectro autista, y desafió a la diputada a verificar formalmente la documentación.
Además, el abogado de la familia cuestionó las afirmaciones de Lemoine y pidió que la legisladora se abstenga de continuar “mintiendo y agrediendo a un niño que pertenece al espectro autista”, subrayando que el caso debería tratarse con más respeto y cuidado frente a una persona menor de edad.
Debate público y límites del discurso político
El episodio volvió a poner en el centro del debate la discusión sobre los límites del discurso político en redes y medios de comunicación, especialmente cuando involucra a personas menores de edad o grupos vulnerables.
Al mismo tiempo, generó un debate más amplio en la opinión pública sobre el rol de los representantes electos en el tratamiento de temas sensibles, y sobre cómo las discusiones políticas pueden cruzarse con cuestiones personales y de salud sin el debido contexto.