Por Nomatedigo – Mundo / Política
El Congreso de Perú aprobó este martes la destitución del presidente interino José Jerí, quien llevaba apenas cuatro meses en el cargo, extendiendo la prolongada inestabilidad política que vive el país sudamericano a pocas semanas de las elecciones generales.
El reemplazo de Jerí será decidido por el propio Congreso mientras el país se prepara para la votación presidencial del 12 de abril, con miras a que el nuevo mandatario asuma el 28 de julio.
La sesión y la votación
En una sesión extraordinaria del Congreso, parlamentarios debatieron varias mociones de censura contra el presidente interino. Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, se aprobó su destitución.
Jerí, de 39 años, llegó al cargo el 10 de octubre de 2025 tras la destitución de su antecesora, Dina Boluarte, y desempeñó la presidencia interina producto de su rol como jefe del Congreso.
Motivos de la destitución
La decisión de removerlo respondió a investigaciones por presuntas irregularidades, incluyendo encuentros no registrados con empresarios chinos y acusaciones de tráfico de influencias e inconducta funcional, factores que erosionaron su legitimidad y nivel de respaldo político.
Además de las sospechas de corrupción, varios sectores cuestionaron su gestión y falta de resultados ante retos como la inseguridad, lo que profundizó la falta de confianza entre amplios sectores políticos y sociales.
Una historia de inestabilidad
La destitución de Jerí marca el séptimo cambio de presidente en menos de una década en Perú, un reflejo de la crisis institucional que atraviesa el país, donde la figura presidencial ha tenido un alto nivel de rotación y desgaste.
Con la elección general prevista para abril, la expectativa ahora se centra en quién será el nuevo jefe de Estado interino y cómo impactará este nuevo episodio en la confianza ciudadana y en el clima político previo a los comicios.