Por Nomatedigo – Economía / Política
El Gobierno nacional avanzó con la reglamentación y puesta en marcha del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta clave para intentar reactivar la economía a través del sector productivo.
La medida se oficializó mediante el Decreto 242/2026 y establece un esquema de beneficios fiscales orientado principalmente a pequeñas y medianas empresas.
Qué es el RIMI
El RIMI es un régimen que busca estimular inversiones productivas en el país, especialmente en:
- pymes
- agroindustria
- energía
- industria
👉 Funciona como un complemento del RIGI (para grandes inversiones), pero enfocado en empresas medianas y chicas.
El objetivo es claro:
👉 aumentar la inversión
👉 generar empleo
👉 y dinamizar la actividad económica
Qué beneficios ofrece
El régimen incluye incentivos fiscales concretos como:
- amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias
- devolución anticipada del IVA
- beneficios para inversiones en tecnología y producción
Además, está diseñado para aplicarse durante un período limitado de dos años, lo que busca acelerar decisiones de inversión.
A quién está dirigido
El programa está orientado a:
- microempresas
- pequeñas empresas
- medianas empresas
👉 con inversiones que van desde aproximadamente USD 150.000 hasta USD 9 millones, según el tamaño de la firma
Qué busca el Gobierno
Desde el Ejecutivo sostienen que el RIMI apunta a:
👉 reactivar la economía real
👉 incentivar la producción
👉 y generar condiciones para nuevas inversiones
En un contexto de caída de actividad, el régimen aparece como una de las herramientas para intentar mover el sector privado.
Las dudas
A pesar del lanzamiento, el esquema genera interrogantes:
- si alcanzará para reactivar la inversión
- si las pymes podrán acceder fácilmente
- y si el contexto económico acompaña
👉 El impacto dependerá de su implementación y del nivel de adopción.