Por Nomatedigo – Deportes / Internacionales
El esquiador Lucas Pinheiro Braathen se consagró campeón olímpico en el eslalon gigante masculino en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, logrando un hecho histórico: la primera medalla olímpica de invierno para Brasil y para toda Sudamérica, y además fue de oro.
El atleta completó la prueba con un tiempo total cercano a 2 minutos y 25 segundos, superando al suizo Marco Odermatt, que obtuvo la medalla de plata, y a Loïc Meillard, que se quedó con el bronce.
Un logro histórico
La victoria marca un hito en la historia del deporte regional.
Brasil participaba en Juegos Olímpicos de Invierno desde 1992 y nunca había logrado subir al podio, algo que tampoco había conseguido ningún país latinoamericano hasta ahora.
El triunfo generó repercusión mundial y celebraciones en Brasil, donde el logro fue destacado como un momento histórico para el deporte del país.
Felicitación presidencial y repercusión
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva felicitó públicamente al deportista y destacó que la medalla quedará en la historia del país, al tratarse de la primera obtenida en unos Juegos Olímpicos de Invierno.
El propio Braathen, visiblemente emocionado, afirmó tras la carrera que aún le costaba dimensionar el significado de la victoria, que busca inspirar a nuevas generaciones de deportistas.
De Noruega a Brasil
Braathen, de 25 años, nació en Oslo y compitió durante años representando a Noruega, pero decidió cambiar su nacionalidad deportiva para representar a Brasil, país de origen de su madre, con el objetivo de competir con mayor libertad y conexión personal con sus raíces.
Su triunfo no solo representa un logro individual, sino también un paso simbólico para el desarrollo de los deportes de invierno en América Latina.