Por Nomatedigo – Política / Judiciales
El conflicto entre el Gobierno nacional y el periodismo sumó un nuevo capítulo: tras la denuncia por presunto espionaje contra periodistas de TN, el Ejecutivo decidió prohibir el ingreso de todos los periodistas acreditados a la Casa Rosada.
La medida fue aplicada este 23 de abril y generó fuerte repercusión política y mediática.
La denuncia por espionaje
El origen del conflicto está en una denuncia de la Casa Militar contra periodistas del canal TN, a quienes se acusa de:
👉 realizar grabaciones sin autorización dentro de la Casa Rosada
👉 utilizar dispositivos ocultos
👉 y exponer información sensible del edificio
El caso quedó en manos de la Justicia y es investigado como posible violación a la seguridad estatal.
La decisión del Gobierno
Tras la difusión del material, el Gobierno avanzó con una medida inédita:
👉 se bloqueó el ingreso a todos los periodistas acreditados
👉 se desactivó el sistema de acceso biométrico
👉 y se cerró la sala de prensa
La decisión afecta a decenas de corresponsales nacionales e internacionales.
Desde el oficialismo justificaron la medida como una acción preventiva:
👉 “para garantizar la seguridad nacional”
Un hecho sin precedentes
La restricción fue calificada como una medida extrema:
👉 incluso en períodos críticos de la historia argentina se mantuvo el acceso a la prensa
👉 organizaciones periodísticas denunciaron un avance contra la libertad de expresión
Además, periodistas acreditados señalaron que:
👉 la decisión limita el acceso a la información pública
👉 y afecta la cobertura diaria del Gobierno
Tensión en aumento
El episodio se suma a una relación ya conflictiva entre el Gobierno y los medios:
- cruces constantes con periodistas
- críticas públicas desde el Ejecutivo
- y restricciones progresivas
👉 El conflicto ya pasó de lo discursivo a medidas concretas.
Qué puede pasar ahora
La causa judicial seguirá su curso para determinar:
- si hubo espionaje
- si se violaron normas de seguridad
- y posibles responsabilidades
Mientras tanto, la decisión de cerrar el acceso a la prensa abre un nuevo frente político e institucional.